
No tengo otra cosa para regalarte más que un puñado de palabras que, eso sí, vienen del corazón...Ojalá pudiera ser otra cosa, a la altura de todo lo que tu me has dado a mi, entre ellas la Vida, pero soy tan pobre que tendrás que conformarte con ésto. ¿Servirá si te digo que te quiero muchísimo? No sólo hoy, te quiero siempre, desde que me trajisteis al mundo un lluvioso día de Marzo (corrígeme si me equivoco) hasta el día de hoy...
Ya sabes cuanto me cuesta expresar cara a cara lo que siento, pero tu eres mi Madre, y sé que no hace falta que te diga lo que significas para mi, aunque esté lejos, aunque quizá algún día pueda estar más lejos, yo te siento muy, muy cerca...Para verte no tengo más que ponerme frente al espejo; veo a mi madre con veinte años menos, pero sin duda, es Ella...
Cuando era niña, vosotros, Papá y Tú, erais el centro de mi Universo..con vosotros cerca no me podía ocurrir nada, erais tan fuertes como Dioses, mi protección...Si cierro los ojos viene a mis recuerdos un salón brillante, luminoso, porque el gran ventanal daba al Este y las cortinas de color claro dejaban pasar la luz del sol por las mañanas...Desde el estéreo la voz de Maria Dolores Pradera venía a invadir la estancia, con "La Flor de la Canela", meciendo el aire de la casa...y alli estabas tú, joven y fuerte, mucho más alta que yo...No sé por qué evoco este momento cuando pienso en tí...es algo que ha quedado tatuado en mi alma, a fuego...
Con los años, me hice grande, y entonces me percaté que erais seres humanos, de carne y hueso como yo, con vuestros problemas y vuestros miedos...Cuando descubres algo así tu universo parece derrumbarse, desaparece ese lazo protector con el que me habiais atado a vosotros...Y es ahora, lejos de ti, cuando descubro a mi madre como persona y me percato de lo maravillosa que eres. No me dejes nunca.
Estoy orgullosa de ver tu rostro cuando me asomo al espejo. Te quiero mamá.




Espero que ya tengas acceso a internet y si no es así hemos de hacer lo imposible porque lo recuperes. Dejarnos sin tu palabra escrita es dejarnos ahora sin nuestra dosis; poder leerte es encontrar una pizca de sosiego y paz enmedio de la rutina y vorágine de trabajo diaria. Un beso.
P.D.: tu madre aún no ha podido leerte hoy (esta mañana no estaba publicado), pero creo que mañana cuando acceda a tu blog no lo podrá leer de un tirón... las lágrimas no la dejarán; pero se sentirá enormemente feliz, como yo.